Escalar bajo las estrellas: ¿oportunidad o riesgo inevitable?
Cuando los acantilados se tornan de un azul oscuro y se enciende la frontal, escalar de noche parece una aventura acogedora bajo las estrellas: menos multitudes, sensaciones intensificadas, el calor que disminuye, y la propriocepción que trabaja. Pero más allá…