Última línea recta antes del gran salto digital en las fronteras europeas: el nuevo EES (Sistema de Entrada/Salida) despliega su biometría a partir del 12 de octubre de 2025 y allana el camino para ETIAS en otoño de 2026. En la agenda para los viajeros británicos hacia Europa: creación de una identidad digital en lugar del sellado de pasaporte, algunas colas al principio, luego un paso más fluido. Fechas clave, controles esperados, excepciones y consejos para no perder su vuelo: aquí está el contador final antes del lanzamiento y despliegue de los sistemas EES y ETIAS.
El EES cambia las reglas del juego para los ciudadanos de países terceros, incluidos los ciudadanos británicos, que entran y salen del espacio Schengen. El objetivo: reemplazar el sellado manual por un registro automático de entradas y salidas, gracias a la biometría y a una base de datos centralizada. Si los primeros meses se prevén más lentos, lo que viene promete un control fronterizo notablemente más rápido.
A partir del 12 de octubre de 2025, los puestos fronterizos europeos que estén listos comenzarán a registrar a los viajeros mediante la toma de huellas dactilares (cuatro dedos) y el reconocimiento facial. Los niños menores de 12 años están exentos. Durante el periodo inicial de 60 días, el uso de la biometría no será obligatorio en todas partes, para dar tiempo a los estados a ajustar sus procedimientos. Espere retrasos adicionales durante esta fase de transición.
En este punto, su pasaporte aún podrá ser sellado, y los agentes pueden pedirle pruebas: recursos financieros, billete de regreso o itinerario, y—para una estancia en Francia—un seguro médico. Buenas noticias: después de su primer registro, los pasos siguientes deberían limitarse a una verificación facial rápida.
El despliegue es gradual y muy programado:
11 de noviembre de 2025: aproximadamente un paso fronterizo de cada diez, en cada país, ya estará registrado bajo EES.
11 de diciembre de 2025: todos los puntos fronterizos deberían operar el EES y recopilar la biometría, aunque algunos puestos seguirán sin equipar. Los pasaportes seguirán siendo sellados manualmente.
10 de enero de 2026: la mitad de los puntos de paso de los estados miembros funcionarán con controles biométricos; aproximadamente el 35 % de los visitantes ya estarán registrados en EES.
11 de marzo de 2026: todas las fronteras deberán ser biométricas, y al menos la mitad de los cruces deberán figurar en la base de datos central.
31 de marzo de 2026: la mayoría de los visitantes de «países terceros» deberían estar registrados.
9 de abril de 2026: si todo va según lo previsto, fin del sellado a medianoche—símbolo de la transición hacia el todo digital.
El ámbito cubre el espacio Schengen (la mayoría de los países de la UE, a excepción de Irlanda y Chipre), así como Islandia, Noruega y Suis. No todos los puntos de paso estarán listos desde el día D, pero la extensión se realizará por etapas hasta que la infraestructura biométrica esté generalizada. La idea: detectar mejor las sobrepasadas del límite de 90 días en 180, combatir el fraude de identidad y reforzar la seguridad en las fronteras.
A continuación, es el turno de ETIAS—el visado electrónico de viaje—previsto para el 9 de octubre de 2026 (fecha sujeta a cambios). Este permiso en línea costará 20 € y será válido por tres años. Los menores de 18 años y los mayores de 70 años también deberán solicitar una autorización, pero sin costo. Objetivo: pre-verificar a los viajeros antes de su llegada, para controles fronterizos más fluidos.
Para ser admitido en ETIAS, deberá: tener un pasaporte válido de un país elegible (idealmente biométrico para acelerar los pasos automatizados), viajar por turismo, negocios, médico o tránsito (sin estancias largas), cumplir con la regla de 90 días en 180, y no tener antecedentes penales graves ni violaciones migratorias en Europa.
Concretamente, ¿cómo será su primera entrada bajo EES? Presentará su pasaporte, proporcionará cuatro huellas dactilares y un facial. La sesión inicial será la más larga: el tiempo que se cree su perfil. Las veces siguientes, un simple control biométrico—probablemente solo facial—debería ser suficiente. Las autoridades podrán, si es necesario, verificar sus fondos, su itinerario de salida y, hacia ciertos países como Francia, su seguro médico.
Las primeras semanas (y hasta el 9 de abril de 2026) estarán marcadas por la paciencia: puestos aún en despliegue, viajeros a registrar, y agentes en fase de adaptación. Prevea un tiempo adicional en el aeropuerto, llegue más temprano a la frontera, tenga su documentación lista (reservas, pruebas de recursos, garantías de alojamiento y seguro). Pasada esta etapa, los puntos de control deberían convertirse en verdaderas « fast lanes » para los viajeros registrados.
Para los profesionales del viaje, esta transición es tanto un desafío operativo como una oportunidad de información al cliente. Los calendarios de temporada turística se sincronizan con estas novedades: siga, por ejemplo, los puntos destacados regionales como la temporada en Gourdon o el lanzamiento en Bon-Repos. En cuanto a las herramientas, la fluidez en las transacciones se vuelve clave: una guía sobre la plataforma de pago B2B de viaje puede ahorrarle un tiempo valioso.
Inspire a sus clientes con ideas de escapadas compatibles con ETIAS y EES: dirígete a Bretaña al Radôme de Pleumeur-Bodou, o más lejos, hacia tendencias emergentes como Tailandia en la era del Loto Blanco. La palabra clave: anticipar la gestión de los trámites, para que el viaje siga siendo una celebración.