A partir de julio, se aplicará un nuevo impuesto a los cruceros que lleguen a Grecia

A POCOS PALABRAS

  • A partir de julio, nuevo impuesto para los cruceros que llegan a Grecia.
  • Míkonos y Santorini: 20€ por pasajero en verano, incluido en el precio del crucero.
  • Otras islas y puertos: impuesto que varía de 1€ a 5€ según la temporada y el lugar.
  • Objetivo: luchar contra el turismo excesivo y mejorar las infraestructuras.
  • Medida especialmente destinada a los grandes barcos de crucero y el aflujo masivo de turistas.

A partir de julio, atención a la sorpresa en la maleta de los cruceristas que desembarcan en Grecia: un nuevo impuesto estival hará su aparición en las islas más famosas, como Santorini y Míkonos. Las autoridades griegas lo han decidido: habrá que pagar algunos euros más para disfrutar de la cálida arena y de las callejuelas blancas, todo ello con la esperanza de domar el turismo excesivo que invade las perlas del mar Egeo cada verano.

A partir del mes de julio, los cruceristas que desembarquen en las islas griegas más populares se enfrentarán a una nueva realidad: un impuesto estival inédito para todos aquellos que pongan pie en Santorini, Míkonos y otros lugares de interés. Esta medida forma parte de la voluntad de las autoridades griegas de regular el turismo de masas, preservar las infraestructuras locales y hacer frente a la sobrecarga turística que amenaza el equilibrio de estas joyas mediterráneas. Aquí tienes lo que cambiará para tus futuros viajes a Grecia.

En Grecia, el sol, el mar Egeo y las casas blancas con ventanas azules atraen cada año a multitudes de viajeros… a veces un poco numerosas. Ante este turismo excesivo que se ha vuelto difícil de controlar, especialmente en ciertas islas icónicas como Santorini y Míkonos, las autoridades han tomado una decisión: a partir de julio, cada crucerista que desembarque en estas perlas de las Cícladas deberá abonar un nuevo impuesto de 20€. Esta medida está dirigida especialmente al enorme aflujo proveniente de los cruceros, considerados ahora como los principales responsables de las oleadas de turistas en estos destinos frágiles.

Los cruceros y la avalancha de pasajeros

Si bien los cruceros no son evidentemente los únicos responsables del éxito internacional de Grecia, sí que son el símbolo más flagrante. Cada día de verano, a veces más de seis a siete barcos atracan simultáneamente en el único puerto de Santorini, desembarcando cada uno a varios miles de viajeros para unas pocas horas de visita, con su desfile de excursiones y selfies. Resultado: calles saturadas, sitios históricos invadidos y una presión colosal sobre las infraestructuras locales.

Aparte del ahogamiento puro y simple de los centros turísticos, el impacto ecológico de estos mastodontes no debe tomarse a la ligera. Para los amantes del mar y los defensores del patrimonio local, las preocupaciones surgen tanto de la contaminación directa como de la gestión de los flujos humanos. El caso de Santorini, de hecho, no es aislado, son muchos los destinos obligados a repensar su modelo turístico frente al creciente impacto de carbono.

¿Cómo se aplicará el impuesto estival a los cruceristas?

¡Adiós al rompecabezas de pago en el muelle! El nuevo impuesto de 20€ se integrará automáticamente en el precio del crucero. Así, cada pasajero ya lo habrá pagado antes incluso de desembarcar en las costas griegas, lo que debería permitir una llegada más fluida y evitar la larga fila de espera como en un peaje de carretera. Un pequeño sello administrativo… y la aventura comienza (¡siempre que no seas alérgico a los impuestos turísticos)!

Además, Grecia no es la única en adoptar medidas de este tipo. Desde Venecia hasta Zanzíbar, o más recientemente España, las ciudades y estados están convirtiendo el impuesto turístico en un arma de disuasión masiva o en un recurso para financiar el mantenimiento de los sitios e infraestructuras.

Otras islas y puertos: no olvidados pero un poco menos gravados

Imposible alinear toda la costa griega bajo una misma política: los otros puertos e islas de Grecia también estarán afectados, pero a menor escala. Según la popularidad, el tamaño del lugar y la temporada, la cantidad variará: 1€ por pasajero en temporada baja, 3€ de media, y hasta 5€ en temporada alta (del 1 de junio al 30 de septiembre).

Esta adaptación implica que el objetivo no es desviar a los turistas, sino regular su llegada y, sobre todo, obtener recursos para modernizar las infraestructuras turísticas. Los fondos recaudados irrigarán por tanto los presupuestos locales para ofrecer mejores condiciones de acogida, preservar la calidad de vida de los residentes… y garantizar que la postal continúe atrayendo tanto en 2030 como hoy.

Luchar contra el turismo excesivo y financiar infraestructuras sostenibles

La proliferación de impuestos turísticos, desde Grecia hasta las Maldivas pasando por Italia, plantea preguntas sobre el futuro del viaje tal como lo hemos conocido. Los expertos en turismo ya alertan sobre el riesgo de una reducción del poder de salir de vacaciones para algunos viajeros, mientras que otros ven en ello una forma de responsabilización y selección indispensable para la salvaguarda de paisajes y patrimonio.

Incluso para los incondicionales de los cruceros, habrá que acostumbrarse a este nuevo equilibrio: contribuir un poco más para disfrutar de la esplendorosa belleza de las islas griegas… y esperar encontrar la pequeña cala secreta donde aún nadie ha anclado.

Michel, trotamundos de antes de la era digital, lo sabe bien: cada viaje lleva consigo su parte de aventura… y ahora, su pequeño suplemento de impuesto.

Aventurier Globetrotteur
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