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EN RESUMEN
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¡La Unión Europea acaba de agitar el cielo de los viajeros! Las reglas de compensaciones en caso de retrasos en vuelos en el espacio europeo han sido revisadas a la baja. Ahora, habrá que esperar mucho más tiempo antes de que se reciba una indemnización tras un vuelo que se prolonga. Algunas novedades también están en el programa para los derechos de los pasajeros… ¡Abróchense los cinturones, las costumbres cambian en el aeropuerto!
Cuando el cielo europeo se desmadra y tu vuelo se retrasa, rara vez es una aventura que desee prolongar. Y sin embargo, la Unión Europea acaba de recortar las reglas de compensación para los pasajeros en caso de retrasos o cancelaciones de vuelos. Ahora, habrá que tomar el mal con paciencia… y esperar más tiempo para recibir una compensación. Aun así, hay buenas noticias: nuevos derechos más claros deberían suavizar la situación. ¡Afrontemos este cambio que seguramente transformará nuestras peripecias aeroportuarias!
Compensaciones a la baja para los pasajeros
Los 27 miembros de la Unión Europea acaban de aprobar una reestructuración mayor del sistema de indemnización para los viajeros aéreos. La mala noticia es que el umbral a partir del cual un pasajero podrá reclamar una compensación pasará de 3 a 4 horas de retraso mínimo para los vuelos de menos de 3,500 kilómetros. ¡Una verdadera prueba de paciencia si tu avión juega al escondite entre París y Lisboa! En cuanto a la compensación, ahora habrá que conformarse con 300 € por un retraso de cuatro horas en vuelos intraeuropeos o distancias equivalentes, en comparación con unas tarifas que a veces eran más favorables anteriormente. Para las grandes escapadas más allá de 3,500 km, la espera se extiende a seis horas y la indemnización se limita a 500 €.
¿Por qué este cambio?
Este giro legislativo no surge de la nada. Desde hace una docena de años, el Consejo Europeo ya estaba considerando la idea de reducir la factura para las aerolíneas, molestas por indemnizaciones consideradas demasiado generosas. Pero, ¿qué pasa con las asociaciones de viajeros? Tendrán que conformarse con un compromiso que no les beneficia realmente. El objetivo declarado es encontrar un término medio: aligerar el bolsillo de los transportistas aéreos mientras se mantienen algunas protecciones indispensables para los turistas y los profesionales del aire.
Nuevos derechos para los pasajeros… a vigilar de cerca
Afortunadamente, no todo es recorte. La reforma también aporta una treintena de nuevos derechos en beneficio de los pasajeros aéreos. Desde el momento en que se compra el billete hasta la colocación de las maletas a la llegada, Europa establece más transparencia. Un avance notable en cuanto al derecho a la información, reorientación en caso de imprevistos o en la asistencia a proporcionar cuando la suerte no acompaña (piense en el alquiler de avión o en las conexiones perdidas, sobre las que puede profundizar con este artículo dedicado). Las personas con movilidad reducida, por su parte, se benefician de una protección reforzada, para viajar con un poco más de tranquilidad.
Lo que cambia concretamente para los viajeros
Un umbral de indemnización más alto… y menos casos afectados
¿Esperabas un reembolso por cada minuto perdido saboreando un mal café del aeropuerto? ¡Eso es un fracaso! A partir de ahora, solo las grandes penurias – aquellas que superan con creces las cuatro horas de espera – realmente darán derecho a una compensación. Esta decisión reducirá mecánicamente el número de viajeros indemnizados: habrá que reunir paciencia y serenidad, por ejemplo, durante un embotellamiento aéreo en Heathrow (más información sobre el tema aquí), o anticipar las consecuencias de una falta de personal, como en Newark durante las festividades (ver análisis).
Un futuro aún en suspenso
Este nuevo reglamento, aunque ha pasado la prueba de los países miembros, aún debe ser adoptado por el Parlamento Europeo. Es decir, que con los argumentos de los pasajeros, los profesionales del turismo y las compañías, la pista de patinaje de Bruselas volverá a calentar. Se vigilará especialmente cómo vivirán los viajeros que conectan destinos de negocios como Londres-Milán (en tren, por alternativas inteligentes) esta reorganización de las reglas del juego… ¡Entre ahorros para las compañías y nuevos derechos, la partida se presenta reñida para todos los asiduos a las salas de embarque!
Para ir más allá: ¡viajemos de manera más lista!
Mientras esperamos que el cielo se despeje en la burocracia europea, ¿por qué no apostar por algunos trucos para viajar sin estrés? Optimiza tus conexiones, mantén a mano la información útil sobre seguridad y responsabilidad aérea (ver aquí), o explora las alternativas ferroviarias y las buenas ofertas de alojamiento para enfrentarte a estas eventualidades. ¡La aventura solo te espera a ti, incluso si a veces, comienza… al día siguiente en el vestíbulo de salidas!