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EN RESUMEN |
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Atención viajeros: el jueves 18 de septiembre de 2025 se presenta como una jornada negra para los transportes, en medio de una movilización nacional contra el proyecto de presupuesto del gobierno de Bayrou. El sector aéreo debería abrir el baile con los controladores aéreos en huelga y anulaciones en cadena, mientras que la RATP prevé grandes perturbaciones en metro, RER y autobuses, y la SNCF se prepara para un tráfico alterado según las líneas. En claro, es mejor que se organice desde ahora si necesita desplazarse ese día.
Jueves 18 de septiembre se prevé como un día para marcar con una cruz roja para los usuarios: una movilización nacional contra el proyecto de presupuesto de Bayrou 2026 debería provocar fuertes perturbaciones en el sector aéreo, en la RATP y en la SNCF. En el programa: aviso de los controladores aéreos, unidad sindical sin precedentes en la RATP, visibilidad más borrosa por parte de la SNCF, y un contexto social eléctrico (ahorros de 43,8 mil millones de euros, dos días festivos potencialmente suprimidos, prestaciones congeladas). Esto es lo que debe saber para evitar perder su vuelo, su RER, y – si es posible – su buen humor.
Las ocho grandes confederaciones – CFDT, CGT, FO, CFE-CGC, CFTC, Unsa, FSU y Solidaires – han decidido hacer frente común contra el proyecto de presupuesto promovido por el gobierno de François Bayrou. El tono es ofensivo: algunos responsables sindicales hablan de un verdadero “catálogo de horrores” presupuestarios, entre recortes en los servicios públicos, congelación de prestaciones y supresión de dos días festivos – una medida rechazada por una amplia mayoría de franceses según una encuesta de Odoxa.
El calendario no es casualidad. Situada un jueves – el día que mejor moviliza – esta jornada llega ocho días después de la iniciativa ciudadana del 10 de septiembre (“Bloqueemos todo”) y diez días después del voto de confianza del gobierno. Objetivo: canalizar una ira difusa en un marco perfectamente delimitado, con avisos y marchas declaradas. Los viajeros, por su parte, tendrán que jugar a ser estrategas: plan B, plan C e incluso plan D si es necesario.
Impactos en el sector aéreo
Las sacudidas se sentirán primero por el cielo. El SNCTA (sindicato mayoritario de los controladores aéreos, alrededor del 60% de representatividad) ha presentado un aviso nacional desde la mañana del 18 de septiembre hasta el final del servicio nocturno del 19. En el centro de las reivindicaciones: recuperación salarial frente a la inflación 2024 y reestructuración de la gobernanza de la profesión. Los hubs parisinos – Roissy-Charles-de-Gaulle y Orly – esperan anulaciones masivas, potencialmente comparables al movimiento de julio (casi mil vuelos cancelados, alrededor de 125,000 pasajeros afectados).
El ministro de Transportes, Philippe Tabarot, se mantiene inflexible y afirma no ceder a las demandas del sindicato. En Air France, la CGT planea unirse al movimiento, mientras que la CFDT considera “probablemente” un aviso. Consecuencia inmediata: las compañías reajustarán sus programas de vuelo sobre la marcha y se invita a los viajeros a verificar el estado de su vuelo con el transportista antes de cerrar la maleta.
Bueno a saber en cuanto a derechos: en caso de anulación relacionada con una huelga de control aéreo, los pasajeros tienen derecho a un reembolso o un desvío, pero no a una indemnización financiera, ya que esta situación se considera generalmente como una circunstancia extraordinaria. Un recordatorio que también vale para otras crisis, como durante el invierno muy perturbado en los Estados Unidos o episodios de tempestades que causaron alertas meteorológicas y cancelaciones en cadena.
Impactos en la RATP
En la red de Île-de-France, se habla de una movilización “masiva”. Los cuatro sindicatos mayoritarios de la RATP – CGT, FO, Unsa Mobilidad y CFE-CGC – han firmado un comunicado conjunto, una unidad rara que representa, según ellos, cerca del 90% de los agentes. Traducción en lenguaje de usuario: se esperan perturbaciones significativas en el metro, el RER y los autobuses, con zonas potencialmente paradas, frecuencias reducidas y rutas desviadas. Su aplicación de navegación favorita va a calentarse.
Prevea salidas anticipadas, teletrabajo si es posible, y planes alternativos (bicicleta, coche compartido, caminar rápido – sí, cuenta). Recordatorio útil: la RATP publica sus previsiones de tráfico la víspera, alrededor de 17h. Los grandes días de afluencia y tensión son una constante en el transporte, como se vio con la afluencia de viajeros del 1 de mayo o incluso en los puentes de mayo en el sector ferroviario, como el fin de semana del 8 de mayo marcado por perturbaciones.
Impactos en la SNCF
La situación en la SNCF es más matizada. La CFDT Cheminots ha apoyado la convocatoria para el 18 de septiembre, pero no ha entrado en detalles operativos por ahora. Por su parte, Sud-Rail – que inicialmente se había centrado en el 10 de septiembre – tomará decisiones en las semanas previas a la fecha. En cuanto a la CGT-Cheminots, el principal sindicato de la empresa, centra sus esfuerzos en la fecha del 10 y aún no ha decidido su posición para el 18. Resultado: la visibilidad es parcial, pero los viajeros deben esperar repercusiones en los TGV, Intercités y TER, variables según los ejes y las regiones.
Como es habitual, los planes de transporte adaptados se comunicarán la víspera a las 17h en los sitios y aplicaciones. Los billetes de tren anulados o no asegurados son generalmente cambiables o reembolsables sin cargo. Anticipe los retrasos y, si tiene una conexión aérea, prevea un margen XL – el encadenamiento rail/aire es un arte marcial los días de huelga. Las perturbaciones relacionadas con el clima también nos recuerdan que el ferrocarril no está a salvo de elementos externos, como vimos con el cierre de escuelas y los viajes perturbados en Gales durante la tormenta Eowyn.
Prepararse y mantenerse informado sin perder los nervios
La consigna: anticipación. Para el sector aéreo, vigile su reserva e inscríbase en las alertas de la compañía; llegue un poco antes para pasar los controles, y evite el equipaje para facturar si su vuelo se mantiene. Para la RATP y la SNCF, mantenga un ojo en las previsiones a las 17h la víspera, verifique la apertura de líneas y frecuencias, y prevea un plan de contingencia – patinete, coworking, videoconferencia, coche compartido… sí, todo es válido.
Esta jornada negra se inscribe en una secuencia social donde los arbitrajes presupuestarios – 43,8 mil millones de euros en ahorros y nuevos ingresos según el proyecto – avivan las tensiones. La impopularidad de la supresión de días festivos (rechazada por aproximadamente 84% de los encuestados) añade leña al fuego. El 18 de septiembre servirá, para las organizaciones sindicales, como un altavoz organizado; para los viajeros, como una prueba de agilidad logística. Y si el clima se mezcla, como durante episodios recientes de alertas reforzadas, la precaución deberá ser duplicada.